Pagina Inicial
Nuestra Fundadora Chat Oraciones Contactenos
 
" Betania Casa de encuentro, Comunidad de amor y Corazon de humanidad "
 
Español Inglés Frances
 
Musica
 
 
 
Regresar a Pagina Inicial
 

Nuestra Historia

 

COLOQUIO ÍNTIMO CON DIOS MOMENTO FUNDACIONAL

“Por este mismo tiempo el Sagrado Corazón de Jesús la llamaba íntimamente a algo que no podía determinar. Así una noche, en un sueño muy claro le dijo. Te  lo pido todo”. Se encuentra en oración, en la Capilla, frente al nicho del Sagrado Corazón, como suele hacerlo cada noche, al ir a despedirse de Él. La Madre entiende cuál es la petición de su Señor y sin vacilar se dispone a vivir en plenitud esa entrega total.

                                 
Cuando Dios quiere emprender una obra y desea que surja una comunidad religiosa, generalmente regala un momento especial para el fundador, un instante o período de gracia donde comprende con certeza que Dios lo envía a realizar una misión en su nombre. Ese momento fundacional puede suceder en cualquier instante; ni siquiera es necesario estar en oración profunda, pues muchas veces inspira un carisma fundacional a través de algún acontecimiento histórico. Pero hay otros casos donde es explícitamente el Señor quien pide a la persona empeñarse en sacar adelante una obra, como sucede a Madre Berenice, quien nunca pensó en fundar una Comunidad; sólo piensa en amar con locura a Dios y hacerlo amar de  todas las personas. Con simplicidad y “entre líneas” nos hace partícipes de ese momento fundante, cuando el Señor le inspira lo que quiere y lo que ella debe hacer.

“En otra ocasión, con más luz en forma enérgica, la sacó de la capilla, donde se encontraba sola y le dijo: Sígueme. Él salió delante; cuando llegaron a la puerta se encontró en un pasadizo; oyó hacia la izquierda cantos, risas, alegrías; miró y vio unas Hermanas; entonces Jesús se detuvo y la miró y vio  como  contrariado. Lo siguió. Entró con Él en un cuartico polvoriento, completamente vació, el Señor le dijo: aquí….y desapareció; ella lo comprendió todo; pero juzgaba que era una ilusión o soberbia; sufría por las distracciones que le venían en la oración”. Ha visto el Corazón de Jesús que desciende de su nicho y le conduce hasta este cuarto, lleno de basura; allí le revela su deseo y su voluntad, también le clarifica la misión que ahora le confía, y que la Hermana guarda en su corazón con mucha reserva.
                            

Berenice calla, es demasiado lo que ha recibido y no se atreve a reducirlo a palabras burdas e ilimitadas; el lenguaje de Dios es infinito y nunca alcanzamos a captarlo en plenitud. Dios siempre será mucho más de lo que podamos captar de Él. Berenice se sobrecoge ante esta manifestación del Señor; temblorosa y asombrada calla y adora… Se limita a afirmar: “ella lo comprendió todo”. Como María ha comprendido que si es voluntad de Dios todo se hará; por eso como la Virgen, más que con los labios con su mismo corazón pronuncia desde el fondo de su ser esas palabras que repetirá tantas veces a lo largo de su vida: “Hágase en mí según tu palabra”.

 

Así pasó seis meses, sin atreverse a decir nada a la Madre Marie Agnés. Al fin, una mañana entró a su oficina y se lo dijo todo. Ella muy emocionada se levantó de la silla y le dijo, poniéndose las manos en la cabeza: “Hija mía, es voluntad de Dios, hace mucho tiempo que yo le pedía que llamara a un alma para esa Obra”.  

 

 

 

 

 
 
 
 

Gobierno General Calle 24A  81-84  B. Modelia Santafé de Bogotá
(091)- 263 38 16 – 416 86 94 Fax: 263 76 96

 
Hermanitas de la Anunciación
www.hermanitasanunciacion.org
Todos los derechos reservados ®